lunes, 14 de junio de 2010

¡Ya se pudo! - Hernández


Bueno pues les dejo este cartón que encontré en la página de la Jornada, me parece bastante lógico.

http://www.jornada.unam.mx/2010/06/14/index.php?section=cartones&id=2

domingo, 13 de junio de 2010

La Luna - Jaime Sabines

La luna se puede tomar a cucharadas
o como una cápsula cada dos horas.
Es buena como hipnótico y sedante
y también alivia
a los que se han intoxicado de filosofía
Un pedazo de luna en el bolsillo
es el mejor amuleto que la pata de conejo:
sirve para encontrar a quien se ama,
y para alejar a los médicos y las clínicas.
Se puede dar de postre a los niños
cuando no se han dormido,
y unas gotas de luna en los ojos de los ancianos
ayudan a bien morir


Pon una hoja tierna de la luna
debajo de tu almohada
y mirarás lo que quieras ver.
Lleva siempre un frasquito del aire de la luna
para cuando te ahogues,
y dale la llave de la luna
a los presos y a los desencantados.
Para los condenados a muerte
y para los condenados a vida
no hay mejor estimulante que la luna
en dosis precisas y controladas


Jaime Sabines

sábado, 12 de junio de 2010

"Soy mexicano arriva la seleccion nacional" (sic)

Ayer comenzó el mundial de futbol con el esperadísimo partido inaugural México vs. Sudáfrica, no sé cómo estuvieron los ánimos en el continente Africano, pero aquí en mi país a todos les salió lo mexicano, desde muy temprano se escuchaban las bocinas de los autos; los cafés, botaneros, y bares abrieron desde temprano para ser los recintos donde se dieron cita aficionados que ansiosos esperaban el inicio del partido; el zócalo de Puebla también fue punto de reunión para futboleros de corazón, los asistentes observaron el partido en las pantallas que el gobierno dispuso transmitir los eventos deportivos del torneo de la FIFA.

Personalmente, no soy una persona que disfrute viendo el futbol, para mí ese deporte se ha convertido en una de las industrias más inicuas del capitalismo; sin embargo respeto que a mis amigos y compañeros les apasione observar este deporte e incluso participar de él. Mi problema con el futbol no es el futbol en sí, (y espero no estarme contradiciendo pero sospecho que no dejé mi idea clara) creo que como deporte puede ser muy saludable, alienta la convivencia y la competencia pacifica, esos tres puntos son lo que tengo a favor del futbol; Por otra parte, no me gusta la manera en que se comercializa, porque gracias a toda la publicidad hacia este deporte, el futbol se ha ido arraigando en nuestra cultura mucho más que nuestra historia.

Ayer en la tarde abrí mi cuenta de Facebook, leí las últimas actualizaciones de mis contactos (debo admitirlo puedo ser un poco chismosa en algunas ocasiones), muchos de ellos se unieron a grupos como: “porque durante el mundial no sé otra cosa que no sea fútbol”, “Soy Mexicano, arriva la selección nacional ” (sic) y “Si se puede”, entre otros. Luego abrí paginas de periódicos donde los encabezados se los llevaba el empate del partido, salgo a la calle y unos jóvenes en una camioneta negra gritaban frases como “si se pudo” y ondeaban una bandera de México; en Ciudad Universitaria y el centro de la ciudad al menos cuatro de cada diez personas(o más) portaban con gallardía la playera de la selección, y no me faltó ver a las personas que se pintaron una banderita en la mejilla.

Qué bonito es salir a la calle y ver ese espíritu nacional brotar por aquí y por allá, mirar a mis compatriotas amando verdaderamente este país con la misma intensidad que yo, por qué razón nunca antes me había percatado de ese nacionalismo que ayer invadía las calles.

¿Qué pasó en 1863 en México?, ¿Qué fue el Plan de Ayutla?, ¿Durante el gobierno de qué Presidente obtuvo la mujer su derecho al voto?, quiero salir a la calle a hacerle estas tres preguntas a al menos veinte personas, si al menos una de las veinte responde al menos dos sin titubear podré considerar que me equivoco con lo que escribiré a continuación, el sentimiento de amor que encontré ayer al salir a la calle es una falsedad, una falacia, una ilusión, una mentira. Cómo podemos considerarnos mexicanos si nos interesamos más por el futbol que por la situación actual de nuestro país, hay rincones de México donde las personas se mueren de hambre, donde no hay educación, donde hay problemas de los que la mayoría no se fija, cómo podemos llamarnos mexicanos si no conocemos nuestra historia, nuestra constitución, las bases que forjaron esta nación.


Continua…

viernes, 11 de junio de 2010

Doble Invención

Cuando la rosa que nos mueve
cifre los términos del viaje,
cuando en el tiempo del paisaje
se borre la palabra nieve,
.
habrá un amor que al fin nos lleve
hasta la barca de pasaje,
y en esta mano sin mensaje,
despertará tu signo leve.
.
Creo que soy porque te invento,
alquimia de águila en el viento
desde la arena y las penumbras,
.
y tú en esa vigilia alientas
la sombra con la que me alumbras
y el murmurar con que me inventas.

Julio Cortázar

jueves, 29 de abril de 2010

Cruzando una línea...

Dibujé una línea por el contorno de tu cara, yo no sé por qué lo hice, sólo lo hice. Ojalá hubiera tenido un buen motivo para hacerlo, los buenos motivos me sobran contigo.
Ayer pasé por esa calle donde suelo encontrarte, pase tan solo por pasar, para ver que seguías ahí; y no te encontré. Te llame, repetí tu nombre una y otra vez, convocándote en aquél sitio esperando que aparecieras de estampía y como siempre perdernos en un segundo, pero tampoco ocurrió, tantos momentos que no ocurren en esta ciudad que a veces uno se siente derrotado de no hayar. En las intermitencias de una nada descubrí qué ocurrió, por qué no apareciste a construir un instante plausible como tantos instantes que has creado para mí. Voy a cruzar una línea por esto, por desearte momentos de dicha, por desear que en tu jardín sólo hayan olivos, por pedirle a la vida que tus labios degusten sólo los mejores vinos, que tus brazos experimenten solo ternura sincera, y que tu alma esté siempre llena de los más bellos sentimientos. Siento un cariño desbordado por ti, te quiero tanto, y eso es un poco cruzar la línea también.
Ya no hay un destino que nos alcance, al menos no en común, para que continue con este sentimiento abnegado, cruzaré la línea otra vez, porque esta forma de pensar es destruir un camino que supuestamente se había escrito...